¿Crees que caminar es suficiente? Así es como estás engañando a tu salud

Los 10.000 pasos diarios son un invento del marketing

Si caminar es el único hábito saludable que tienes o la única forma de «ejercicio» que practicas, debes saber que no estás realizando ningún tipo de actividad física.

Es decir, si, moverse está bien, pero caminar no podría considerarse jamás ejercicio físico teniendo en cuenta que esa es la forma de desplazamiento natural del ser humano. Es solamente nuestro medio de locomoción.

Considerar que tus empleados hacen ejercicio porque caminan mucho es una visión muy miope de lo que significa ejercicio. No deberíamos tener un listón tan bajo. Hemos construido un mundo donde el ejercicio físico ya no es necesario para casi nada, pero aún así sigue siendo necesario para lo más importante: tener y conservar una buena salud. Y caminar no es hacer ejercicio.

Los «retos» de pasos en los programas corporativos

Muchas empresas implementan retos de pasos y celebran que sus empleados caminen más, lo gamifican con competiciones de a ver quien es el que más se desplaza. Y ojo, todo esto está bien, son medidas bienintencionadas pero insuficientes para mejorar su salud… y la tuya.

Caminar no genera las adaptaciones físicas que previenen lesiones, reducen estrés o sostienen la energía a lo largo del día. Y aunque es un excelente complemento, se ha convertido en el refugio de quienes quieren sentirse activos sin cambiar realmente nada. El resultado es que sus biomarcadores reales que miden su estado físico y de salud apenas mejoran.

Y no solo es que no mejoren sus marcadores de salud, es que la falta de fuerza y de movilidad (que caminar no mejora) están detrás de muchas de las bajas por dolor lumbar y lesiones menores. Por tanto, mientras se está fomentando a la gente que simplemente camine más, los empleados se siguen dando de baja porque caminar no mejora los puntos críticos que tenían en primer lugar.

Esto sin contar con que esos puntos críticos no solamente serán preocupantes a día de hoy, sino que con el paso de los años si tu único as bajo la manga es salir a andar acabarás cayendo en una sarcopenia precoz que acelerará mucho tu pérdida de masa muscular y por tanto multiplicará tus problemas musculoesqueléticos.

Por eso caminar no es suficiente, porque si lo que quieres son resultados medibles y tangibles con tus empleados, los programas que incluyen fuerza y movilidad llegan a reducir hasta un 70% de estas molestias musculoesqueléticas. Esto es lo que se traduce directamente en menos absentismo, menos bajas y empleados más estables y saludables.

Que hacer para fomentar la actividad de los empleados

No confundas no ser sedentario con estar en forma

Caminar está bien y debería ser algo tan básico que ni siquiera tendría que estar encima de la mesa, porque es lo más elemental que puede hacer un ser humano y precisamente por eso, por ser lo más elemental, debería ser una práctica habitual, pero no es un logro ni una celebración que alguien se mueva porque es lo mínimo exigible para una persona funcional.

Fomenta acciones corporativas relacionadas con la fuerza, no con los pasos

Los entrenamientos de fuerza tienen un impacto mucho más alto en la salud de las personas que los pasos que cuenta un podómetro. Y lo más interesante es que no se necesita casi nada de tiempo para llevarlos a cabo. Diez minutos de entrenamiento de fuerza pueden ser más positivos que una hora caminando. Es una cuestión de donde quieres poner tú tus recursos.

Ofrece formaciones a empleados para que descubran el mundo de la fuerza

No tienes que convertir a tus empleados en atletas, solo enseñarles como aplicar este tipo de trabajo y enseñarles lo básico para que puedan progresar. Porque si ellos progresan y mejoran, la productividad y la salud general de tu empresa también lo hace.

Firma acuerdos con entrenadores o plataformas donde se fomente otro tipo de actividades (además de caminar)

Enseñarles a tus empleados otras modalidades de actividad física es perfecto para fomentar su interés y su implicación en la práctica deportiva. Está claro que la función de tus empleados en tu empresa no es la de correr un Iron Man ni hacer un triatlón, pero recuerda que cuanto más se involucren en actividades físicas, mejores resultados tendrás tú a la hora de gestionar el personal.

No trates a tus empleados como un hámster en una rueda

La conclusión de todo esto es que tu empresa no necesita que tus empleados caminen más. Necesitas que entiendan la necesidad de caminar más, pero como especie no podemos poner el listón tan bajo. Ellos (y tú) son capaces de mucho más y caminar debería ser parte de su rutina diaria, es cierto, deberían moverse más. Pero nunca se debería confundir «caminar» con «hacer ejercicio».

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